MIEDO A LOS PETARDOS EN PERROS

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Con la llegada de las fiestas navideñas muchos perros muestran miedo a los petardos y a otros ruidos similares. Se define como “acustofobia” esta reacción de pánico desmesurada ante un ruido repentino, impredecible y de alta frecuencia. En realidad, todos los  perros reaccionan ante un susto o ruido así (dueños incluidos) mostrando un lenguaje corporal característico: orejas hacia atrás, estado de alerta, buscar a su dueño para protegerse…pero en breves instantes lo superan y continuan con su conducta habitual: sigue paseando por el parque, jugando, comiendo, etc.

El problema viene cuando nuestro perro no es capaz de superar esa situación y entra en un estado de ansiedad extremo y de bloqueo mental que suele durar un largo periodo de tiempo. Los comportamientos más frecuentes de un perro con acustofobia son:

  • Dilatación pupilar, jadeo, ladridos, temblores.
  • Huida.
  • Se orina/defeca.
  • Destrozos en el entorno, agresividad.

 

¿Qué hace el dueño cuando ve a su perro en  semejante estado?

Pues por lo general, y como reacción natural de protección hacia un ser querido que lo está pasando mal, lo acaricia, lo calma con palabras tiernas y suaves, lo abraza, lo intenta poner a su lado…etc sin darse cuenta que con ello refuerza la conducta de miedo. El perro interpreta: ¡ostras! si tiemblo, jadeo, tengo miedo y me pongo histérico….mi amito me cuida, me achucha, me da besitos y está conmigo!! ¿Qué haré la próxima vez que escuche un ruido similar? ¡ Reaccionar con más fuerza!

¿Qué debería hacer el dueño si su perro padece acustofobia?

  1. Evitar situaciones de ruidos extremos en la medida de lo posible. Si sabemos que en determinados días del año van a tirar petardos, fuegos artificiales, etc adelantarnos a la situación. A veces funciona el truco de poner la radio un poco elevada para atenuar los ruidos de los petardos.
  2. No acariciar a su perro si muestra conducta de miedo. Es mucho más útil a largo plazo ignorar dicho miedo (aunque se nos parta el corazón y nos de pena!).
  3. Proporcionarle un sitio seguro donde se pueda esconder y cobijar. Hay perros que se suelen esconder debajo de las camas, en armarios, detrás del sofá, etc. No obligarles a salir de su escondite. Dejarles solos, tranquilos y a ser posible a oscuras.
  4. Cerrar todas las salidas posibles para evitar la huida. Cuidado con balcones y terrazas, hemos tenido algún caso de perros que se han tirado por la ventana en su intención de huir del ruido.
  5. Medicación ansiolítica. Existen en el mercado varias opciones para reducir el stress y  miedo que los perros sufren ante ruidos como petardos o tormentas. Los llamados nutraceúticos como el calmex o adaptil que son complejos vitamínicos con propiedades calmantes y relajantes. Este tipo de medicación hay que comenzar a dársela los días previos a la situación estresante ya que al ser “naturales” el efecto no es inmediato. En casos más graves de fobia a los ruidos es necesario emplear ansiolíticos de prescripción veterinaria. Si este es el caso de tu perro, no dudes en pedir asesoramiento veterinario.

 ¡Tu perro no es un cobarde! Simplemente sufre los daños colaterales de la Navidad! ¡Ayúdale!

 

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